¿Has pasado una mala noche y no sabes qué hacer con esas ojeras enormes que te han salido? ¡Tranquila! Esto tiene solución. Ralla una zanahoria y mézclala con un poco de aceite de oliva. Aplica la pasta sobre tus ojos cerrados cubriéndolos con dos rodajas de pepino fresco, lo más frío que lo puedas soportar. Relájate en tu lugar favorito durante 30 minutos para después retirarlo todo con un algodón, y si es necesario con un poco de agua.
Consejos prácticos para que brilles y te saques partido.