
Últimamente se ha hablado mucho sobre la conveniencia o no de utilizar vapor durante las limpiezas de cutis profundas ya que, según algunas teorías, el vapor abre el poro y puede sensibilizar la piel en exceso. Felicidad Carrera, en cambio, defiende el modo tradicional de limpieza de cutis con el uso de vapor. “Está demostrado científicamente y contrastado con dermatólogos que el vapor no abre los poros”, afirma. Y añade: “El vapor
reblandece la queratina acumulada dentro de los poros para facilitar la extracción de impurezas sin dañar la piel. Es más, los poros están epitelizados, esto significa que tienen una cubierta de piel que no es elástica, por lo que no tiene la capacidad de dilatarse y contraerse”.