
La mejor forma de dar vida a tu rostro es creando zonas de
luz y sombra sobre la piel, tal y como explican los maquilladores de Maybelline: “Con un toque de
corrector o
iluminador un tono más claro que la base se añade más luminosidad a las zonas oscuras". Éste debe aplicarse antes que cualquier base de maquillaje y se difumina cuidadosamente, ya sea con una brocha pequeña o con la ayuda de tus dedos. Utilízalo
bajo los ojos, para cubrir ojeras y sobre las
sienes, para crear un efecto de luminosidad. También puedes aplicar un poco en la
comisura del labio y en el centro del
mentón para obtener un toque de frescura.