Numerosas investigaciones de enfoque emocional han demostrado que es más difícil que los virus de la gripe afecten a las personas optimistas.
Las emociones juegan un papel muy importante en el sistema inmunológico. Los pensamientos positivos, no solo te mantienen alejada del mal humor, sino que contribuyen a que tengas menos posibilidades de constiparte.
Por supuesto, que si a esto le sumas lavarte las manos con frecuencia, tomar alimentos ricos en vitamina C y descansar cuando es debido, potenciarás este efecto antivirus.
Consejos prácticos para que brilles y te saques partido.